El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida, reclamó a Zapatero que lidere una reedición de los Pactos de la Moncloa.
De forma cíclica, como la economía, la reedición de los Pactos de la Moncloa vuelve a la palestra, como si fueran la panacea para resolver los problemas que nos aquejan. Aquel alarde de responsabilidad de la clase política sirvió sin duda para sacar el debate económico de los otros muchos debates que la Transición aparejaba. Por cierto, no estaría de más recordar que la AP de Fraga, cuna matriz del PP, suscribió el acuerdo económico, pero no el político.
De forma cíclica, como la economía, la reedición de los Pactos de la Moncloa vuelve a la palestra, como si fueran la panacea para resolver los problemas que nos aquejan. Aquel alarde de responsabilidad de la clase política sirvió sin duda para sacar el debate económico de los otros muchos debates que la Transición aparejaba. Por cierto, no estaría de más recordar que la AP de Fraga, cuna matriz del PP, suscribió el acuerdo económico, pero no el político.
Veamos. En primer lugar la crisis económica del petróleo en 1973 cuyas consecuencias se vivían en 1977 no era ni tan generalizada ni afectaba a la raíz misma del sistema económico como es la financiación y los recursos monetarios En segundo lugar, España no estaba en Europa, ni su moneda era el Euro, ni existía ningún tipo de condicionante para sus iniciativas económicas. En tercer lugar veníamos de una dictadura que conservaba intactos sus resortes de poder y que deseaba fervientemente el fracaso de la democracia. En cuarto lugar en aquel momento, el modelo económico era salir de la autarquía en la que nos habíamos desenvuelto durante cuarenta años y que se basaba en la emigración, y los bajos salarios y carencia de derechos laborales que permitían ofrecer nuestros productos nacionales, el sol y la playa, a unos precios muy competitivos. En quinto y no último precisamente existía un proyecto común que limaba asperezas y que era salir del agujero de la Historia en el que nos había sepultado la Guerra Civil y el “periodo apacible”.
En el momento actual la democracia está consolidada y no corre graves peligros, la crisis financiera es mundial y nuestro poder de decisión está limitado por nuestra pertenencia a la UE. No existe un proyecto común porque la visión de los dos grandes partidos sobre el modelo económico deseable no coincide en casi nada y además precios y salarios están a un nivel similar que nuestros homólogos europeos.
¿Qué se puede pactar?
0 comments
Publicar un comentario en la entrada